Día 18: Great Smeaton-Chilton ESPECIAL VEHÍCULO DE APOYO

La furgoneta no es un elemento secundario para la Marcha a Glasgow.

Después del desayuno, nos despedimos de nuestros anfitriones. Recogemos a parte de la expedición y nos dirigimos al punto de encuentro. A las 8 de la mañana (hora inglesa) ya hemos recogido todas las mochilas grandes y comienza la marcha con las pequeñas. Les acompañan bastantes activistas de la zona, como en cada etapa.

Hoy toca lavandería, así que llevamos la ropa en redecillas individualizadas. Debemos abusar de la secadora porque el día es frío y lluvioso. No hay tiempo que perder, a las 10:30 nos recibe la alcaldesa de Darlington en Croft-on-Tees. Antes de llegar, recibo llamada de la prensa. Detengo el vehículo en un camino para atender sus preguntas. Están impresionados por nuestra “gesta”.

Nuestra querida furgoneta

Llego justo, cruzo el puente sobre el río Tees al mismo tiempo que la Marcha. Pequeña conversación bajo la lluvia, fotos y reemprendemos el camino. Hoy nos han preparado comida en Darlington, así que no tengo que buscar tienda para comprar comida.

Tengo 10 minutos para poner al día las cuentas del grupo. La organización es esencial. Mañana habrá que repostar gasoil. Por suerte, parece que aquí no hay problemas de desabastecimiento.

Llego al South Park, antes que el pelotón, están esperándoles con una banda para recibirlos. Tengo unos minutos, no muchos, tal vez 20. Aprovecho para dar visibilidad en redes sociales (Twitter y Facebook) a los artículos aparecidos en prensa el día anterior. Tras una breve recepción con aplausos, parten de nuevo hacia el centro. Bajo la estatua de Joseph Pease, se dan varios discursos de activistas climáticos de Amigos de la Tierra y de dos concejales laboristas y uno verde. Están muy preocupados por la crisis climática y creen que los países deben actuar ya y llegar a acuerdos mundiales en Glasgow, dentro de unos días.

Yo he debido aparcar la furgoneta a las afueras y dirigirme al encuentro del resto. Google Maps es un gran aliado para saber dónde se encuentra el grupo en cada momento.

Vamos a comer a varias calles de distancia. Sopa de lentejas y tomate o judías blancas con pasta. Muy sabroso, nutritivo y sano. Una hora compartiendo inquietudes en varios idiomas, lo que nos permite entendernos, y salimos camino de un cercano bosque que quieren talar para hacer el enésimo campo de golf. Cojo la furgoneta, el aparcamiento sólo está permitido para dos horas y acudo al bosque mencionado, me acompaña un compañero lesionado, Irdo. El grupo va camino de Chilton, final de etapa. Así que, sin mucha demora partimos hacia allí para recoger parte de la expedición y llevarla a su alojamiento.

No he andado, pero mi agotamiento iguala al de los marchistas. Aún así, el podómetro marca 11,5 Km hoy.

Texto: Carlos López

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.